1. Pongo a calentar el cazo con 3/4 partes de agua y 1 huevo dentro (lo importante es que quede cubierto de agua)
2. Mientras el agua todavía se está calentando, voy cortando el pimiento, la cebolla y el ajo en trocitos pequeños. Los voy echando a medida que los termino de cortar.
3. Cuando el agua comienza a hervir, echo el arroz. ¿La cantidad? Pues al gusto... no lo tengo medido aún. Ahora es el momento de echar los condimientos extra que se desee (hierbas, polvos, extractos...)
4. Voy probando a ver si el arroz está hecho y, cuando es así (alrededor de 10 minutos, muy aprox.) bajo el fuego al 0 (sin retirar el cazo) y extraigo el huevo.
5. Enfrío el huevo en agua fría y le doy dos golpes, uno en cada extremo, para poder retirar la cáscara mediante la técnica del frotado (¡fris, fris, fris!).
6. Corto el huevo en trocitos y lo echo a la cazuela junto con un poco de atún (media lata de las pequeñas).
7. A la hora de servir, añado medio limón a cada plato.
¡Que aproveche!